Sensation Black: el lado oscuro de Sensation que nunca llegó a Chile
Hubo una época en que miles de personas llegaban hasta un estadio vestidas de un solo color. En Chile conocimos aquella imagen completamente de blanco gracias a Sensation, uno de los eventos electrónicos más recordados de finales de los 2000. Pero al otro lado del mundo existía una versión mucho más oscura, rápida y agresiva que nunca tuvimos la oportunidad de vivir en nuestro país: Sensation Black.
El nacimiento del lado oscuro de Sensation
La historia de Sensation comenzó en el año 2000, cuando la productora holandesa ID&T, con Duncan Stutterheim como una de sus principales figuras, realizó su primera edición en el Amsterdam ArenA. Dos años más tarde, el concepto se dividió en dos experiencias: Sensation White y Sensation Black.
Mientras White representaba el lado más luminoso y accesible del dance, Black nació para explorar sonidos más duros. La primera edición oficial de Sensation Black se realizó el 13 de julio de 2002 en el Amsterdam ArenA, apenas una semana después de White. La regla visual también se invirtió: si en White todos vestían de blanco, aquí miles de asistentes debían llegar vestidos de negro.
Aquella primera edición reunió a Michel de Hey, Marco V, Chris Liebing, Mauro Picotto y Lady Dana, reflejando una época donde techno, trance, hard trance y los primeros sonidos del hardstyle podían convivir durante una misma noche.
Del hard trance al hardstyle y hardcore
Con el paso de los años, Sensation Black fue endureciendo su identidad. Sus jornadas podían comenzar con techno o hard trance y avanzar progresivamente hacia hardstyle y hardcore.
Por su escenario pasaron nombres fundamentales de los harder styles como The Prophet, Lady Dana, Zany, Technoboy, Showtek, Headhunterz, Angerfist, Evil Activities, Donkey Rollers, Noize Suppressor, Yoji Biomehanika y Deepack, entre muchos otros.
La edición de 2008 resume perfectamente aquella evolución: Marcel Woods abrió una noche que posteriormente reunió a The Prophet, Showtek, Donkey Rollers, Headhunterz y Technoboy, antes de cerrar con Evil Activities y Noize Suppressor. Era, literalmente, el lado oscuro de Sensation.
La última noche negra de Ámsterdam
El 12 de julio de 2008 se celebró la última BLACK en el Amsterdam ArenA. Para 2009, ID&T decidió concentrar sus esfuerzos en la expansión internacional de Sensation White y el concepto Black dejó el calendario holandés.

Sin embargo, aquello todavía no fue su final. BLACK continuó desarrollándose en Bélgica, desprendiéndose progresivamente del nombre Sensation y concentrándose plenamente en los harder styles. Su última etapa llegó hasta 2012.
Ese año, BLACK: The Reflection Of Your Dark Side reunió en Hasselt a artistas como Da Tweekaz, Coone, Noisecontrollers, Wildstylez, Psyko Punkz, Zatox, Headhunterz, The Prophet, Zany, B-Front, Alpha², Ran-D, Adaro, Evil Activities, Neophyte, Partyraiser y Nosferatu. Después de aquello, BLACK desapareció.
¿Y si Sensation Black hubiera llegado a Chile?
Mientras Black vivía sus últimos años en Europa, Sensation se transformaba en un fenómeno en Chile. En marzo de 2008, Sensation White aterrizó en Estación Mapocho reuniendo alrededor de 15 mil personas vestidas completamente de blanco. Su éxito permitió una nueva edición en 2009 con The Tree of Love.
Pero Black nunca cruzó esa frontera.
Y resulta inevitable imaginar qué habría ocurrido si lo hubiera hecho. Mientras Chile descubría la espectacularidad de Sensation, en Europa comenzaba a consolidarse una generación encabezada por artistas como Headhunterz, Technoboy, Showtek, Noisecontrollers, Wildstylez y Ran-D, nombres que posteriormente serían fundamentales para la expansión mundial del hardstyle.
Chile conoció Sensation, pero nunca conoció su lado oscuro.
Más de dos décadas después de su nacimiento, Sensation Black permanece como uno de esos eventos que los fanáticos de los harder styles habrían querido vivir alguna vez en nuestro país: miles de personas vestidas de negro, una producción monumental y una noche que avanzaba desde los sonidos más oscuros del dance hasta terminar golpeando al ritmo del hardcore.




